4.5.11

Cine: OldBoy


Oh Dae-su, un hombre de negocios coreano, es secuestrado una noche y despierta encerrado en una celda, con una cama y un televisor. Así ve pasar el tiempo hasta que un día, 15 años exactos después despierta con un traje, una cartera llena de dinero y un móvil. Sin respuestas y lleno de ansias de venganza, el protagonista iniciará su camino para averiguar quien y porque estuvo encerrado tanto tiempo.

Soy de esas personas que considera el cine oriental como el futuro en el destino del buen hacer del séptimo arte. Harta de remakes de remakes, películas con el mismo patrón y cine puramente comercial y mayoritariamente americano, el cine que viene de oriente es una ventana de aire fresco, lleno de historias impactantes como esta. Park Chan-Wook fue alabado por la crítica (y ganador de entre otros premios, el del gran jurado de Cannes y mejor película en el festival de Sitges) por esta segunda parte de su Trilogía de la Venganza y no sin razón: La violencia, los personajes, la historia y los giros de argumento son como poesía visual, perfectamente tramada. 

La violencia como elemento visual y argumental, se utiliza en esta película no como un mero reclamo sino como parte esencial del espíritu del film y la manera cómo empatizamos con el protagonista, a la vez que su vendetta y el camino que decide seguir se nos hacen ajenos. El camino hacia las respuestas, conocer no solo nuestro destino sino como todos somos parte de un complejo efecto en cadena y nuestras acciones, siempre, tienen consecuencias. El contraste entre el amor y la rabia, como se distancian y se encuentran las emociones de los personajes y nos acercan a ellos, mientras sus acciones confinan al espectador a una celda, como la del protagonista, donde solo somos meros mirones incapaces de participar.

No puedo argumentar más que este film, sin duda, no me ha dejado indiferente: Me ha impactado y sobrecogido, llevado a los límites de la angustia y a desear, tanto como el personaje, cada golpe, cada gota de sangre que lo lleva a la autodestrucción, a la venganza. 

[Nota de la autora: Teneis otra entrada estupenda sobre la pelicula aquí, en el blog de Cine Kung Fu.]

5 comentarios :

  1. Sin ninguna duda me encantó esta peli. El plano de la pelea en el pasillo es épico. >_<

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  2. El único cine auténtico y magnánimo que se hace en este planeta nuestro es el Norte- americano. A veces la cagan pero en general las mejores pelis las hacen ellos. Todo lo demás es birria y parece mentira que una crítica tan solvente como tu -la critica está muy bien escrita- no se haya dado cuenta. El cine oriental es un rollo de water infinito!!

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  3. Una gran, gran, gran película. Profunda e interesante de principio a fin, quizá algo tramposa a ratos, porque hay elementos que no me parecen necesarios, y fueron cosas añadidas en la película que no se encontraban en el móvil.

    Aún así ya sabes que para mí es una película imperdible y que recomiendo a casi todo el mundo. Lástima que el DVD español esté descatalogado (mientras en Alemania tienen una edición súper especial con miles de extras...)... AGH! xD

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  4. Jill, totalmente de acuerdo: la escena del pasillo con el martillo pasará a la historia del cine como una de las mejores escenas de pelea.

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