30.5.11

Cine: El imaginario del Doctor Parnassus

Londres, actualidad. Un show ambulante, "El Imaginario del Doctor Parnassus" promete, de forma modesta, un mundo lleno de fantasía para aquel que pague la entrada y ose cruzar el espejo. El Doctor Parnassus posee el don de guiar la imaginación del visitante pero sobre él recae una maldición: La immortalidad que posee es debida a un pacto con el diablo, con él que primero apostó por la vida eterna y seguido, pidió la juventud a cambio de que los futuros hijos que tubiera, al cumplir los 16 pertenecerían al demonio. Al finalizar uno de los Shows, los ayudantes del doctor (entre ellos su hija que cumplirá de forma imminente los 16 años) se encuentran a un desconocido moribundo colgando de un puente. Este desconocido será el catalizador para que el diablo decida realizar una última apuesta: si el Doctor consigue hacerse con 5 almas antes que el diablo, conservará a su hija.

Terry Gilliam vuelve a sorprender con otro cuento fantástico. Esta vez, nos catapultamos hacia el mundo de la imaginación, esa que todos poseemos en nuestra mente donde escondemos lo mejor y lo peor de nosotros mismos. Así, la película nos lleva por el camino tortuoso del alma humana, lleno de luz y de sombras, donde nada es lo que parece y al final, todos mostramos nuestra verdadera cara.

Cada personaje parece simbolizar una parte de nosotros mismos y el Doctor, con poder para controlar la mente de quien se le antoje, solo se limita a guiarnos, pues no ambiciona el control sino la felicidad del individuo. Pero aparece el Diablo (interpretado de manera magistral por Tom Waits), la tentanción, un ente juguetón y lejos de la maldad, solo busca jugar con nosotros, llevarnos a nuestros limites. Quizá por soledad, o porque ve al doctor como un igual, como su némesis, siempre esta ahí y cultivan una curiosa relación a través del tiempo. Por último, el personaje que interpreta el fallecido Heath Ledger, el enigmático Tony, que poco a poco va mostrando sus diferentes caras (interpretadas por Johnny Depp, Jude Law y Colin Farrell) y resulta ser el eje de toda la trama del film.

Con una fotografía espectacular y su estética tan característica, a la vez que esa visión tan fantástica de la propia realidad son los sellos de identidad de Terry Gilliam. Nos adentramos en una historia tan inverosímil como propia sin dejar de ser un viaje maravilloso en la mente humana. La única pega que encontraría a este magnífico film es una irregulairdad en el ritmo de la historia, creo que resultado de un mal montaje del film con exceso de metraje.

En conclusión, una película recomendable para amantes del género fantástico y de Terry Gilliam.

1 comentario :

  1. ¿¡Y porque no habré visto yo esta película anunciada en ningún sitio!?
    La estoy viendo ¡YA!
    Gracias.
    Un saludo desde http://yayels-yayels-yayels.blogspot.com/

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