14.5.11

Crónica de una semana extraña

Mi semana ha sido anodina, pero con ciertos matices que dan a la reflexión. Reflexión sobre el panorama laboral, el caos de las listas de espera sanitarias, la promesa a la ayuda al alquiler que nunca llega y la pesadilla de una dieta que parece que no acaba nunca.

Pero mis neuras e inseguridades sobre mi físico lo dejaré para otro día, porque daría para más de una entrada. 

Empezaremos por el panorama laboral. No se de que me quejo, ya que he tenido una entrevista de trabajo. Algo con lo que mucha gente sueña este tiempo de recesión. A mi me alegra saber que hay luz al final del tunel, que la urgencia por una mejoría económica en mi situación acutal (independizada recientemente) es algo temporal y que siempre hay que tener esperanza. 

Quizá lo único que mo trastoca un pelín de toda esta situación es que el empleo es de dependienta de Mango. No es que menosprecie dicho puesto, ni a la tienda ni a las chicas que desempeñan trabajos similares. Pero sin querer parecer desagradecida por la oportunidad, me gustaría que me llamaran de alguna clinica para trabajar de lo que he estudiado, que es enfermería. Pero prefiero no pensar que en plena crisis economica lo que los goviernos creen que es mas conveniente es recortar en sanidad. Total, quien se pone enfermo es porque se lo busca (nótese el sarcasmo por favor). 

Y prefiero no pensar, lo digo de verdad. No sólo porque no encuentre trabajo de lo mio, sino porque mi tía Milagros, una de las mujeres más fuertes y valientes que conozco esta en el hospital por problemas en la columna. Lo suyo sólo tiene una solución, que es la cirugía. De ello depende su calidad de vida, que ahora mismo es practicamente nula y va a peor. ¿Lo gracioso? que sí o sí, ha de aguantar así los dos años de lista de espera que hay. Cuando ni siquiera aguantará ni dos semanas fuera del hospital. Vivirá en el hospital a intervalos (con el gasto en mediciación, habitación, personal, material) hasta que puedan operarla y yo me pregunto si no sale más barato operarla, porque si algun médico iluso se ha pensado que podrá vivir así dos años, es que ha perdido el juicio y seguramente es idiota. 

El dinero es muy perro. Sobretodo si es un dinero prometido que no llega nunca, nunca jamás. Como la ayuda al alquiler que nos han concedido a mi pareja y a mi y que debería haber llegado hace un mes. Y con los dedos cruzados seguimos esperando. 

Un sistema político y economico vergonozso, una juventud que se aferra a oportunidades por debajo de sus posibilidades como clavo ardiendo y espero que de verdad me cojan en el trabajo. Entre otras cosas porque asi estaré ocupara pensando en otras cosas.

1 comentario :

  1. Yo cada vez me siento más convencido de que la mejor postura ante la situación es el antisistemismo. Aún así, guardo cierto resquicio de esperanza, y sé que esta situación no durará demasiado.

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